Urgen políticas públicas para energía

9 septiembre, 2017

Por David Dorantes


Guste o no guste, la realidad petrolera que vivió México durante siete décadas entrampó al país, llevando a los gobiernos estatales a malas prácticas que anularon la posibilidad de construir una visión de largo plazo causando un impacto el desarrollo económico de sus entidades. Con un nuevo paradigma de apertura comercial, ahora más que nunca urgen políticas públicas para capitalizar al sector energético.

En los últimos dos años sé de primera mano las intenciones de algunos gobernadores -cinco en lo particular- para la aplicación de políticas públicas hacia el sector energético de sus entidades, mismas que desafortunadamente no tienen mayores alcances -en el mejor de los casos- que ser meras oficinas de agilización de trámites para la iniciativa privada. Si bien, los gobiernos estatales no están obligados a establecer programas o instancias especializadas para cada división productiva, sí pudieran capitalizar de mejor manera los recursos que provienen del petróleo.

Entre 2015 y 2020, los cinco estados que concentran la mayor producción de petróleo en México son Campeche, Chiapas, Tabasco, Tamaulipas, así como Veracruz, por lo que habrán de recibir más fondos a través de impuestos por actividades de exploración y extracción de recursos; lo anterior establecido en el Artículo 57 de la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos, participaciones no incluidos dentro de la recaudación federal por lo que se distribuyen entre esas entidades, mismas que deberían repartir al menos 20 por ciento a los municipios de las áreas explotadas; además que reciben dinero dentro del Fondo de Extracción de Hidrocarburos (Fexhi).

Aunque resulta muy desalentador las evidencias registradas por el Centro de Investigación para el Desarrollo, AC (CIDAC), en su diagnóstico presentado en el Ranking de normatividad estatal del gasto público, en el que analizan la realidad estatal a partir de cinco leyes como variables: contabilidad, coordinación fiscal, deuda, fiscalización y transparencia; destaca que de cinco estados petroleros, sólo Tabasco así como Tamaulipas tuvieron una calificación aprobatoria de 63 y 62 en la utilización del gasto público, respectivamente; por otro lado, tanto Veracruz, como Chiapas obtuvieron 58, siendo Campeche el penúltimo lugar de todo el estudio, con 43 puntos.

En las evidencias encontradas en el análisis de CIDAC detecta que el gasto público de los estados petroleros se priorizó al sector manufacturero, que quizás sirva para la diversificación económica estatal contribuyendo al Producto Interno Bruto (PIB) Nacional, pero dejaron de lado el desarrollo del energético en otras vertientes que promuevan los rubros especializados como: inmobiliario, educación, salud, consultoría, proveeduría local, transporte, y seguridad industrial.

Nuevo León, que hasta ahora se había caracterizado por la petroquímica, es un estado no petrolero pero con alta vocación comercial que destaca en los indicadores de Doing Business, tiene detectado las oportunidades del sector por lo que ya fue incluida dentro del Plan Estratégico 2015-2030 realizado por el Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica como la tercera actividad de alto potencial de impacto futuro en la entidad, identificando la cadena productiva para capitalizar. ¿Qué esperan los estados con alto potencial energético? ¿Usted qué opina? www.daviddorantes.com


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David Dorantes es conferencista, coach y consultor en comunicación.

Tiene Premio Nacional de Periodismo, Premio Trayectoria en Comunicación por el Senado de México, es Becario del Departamento de Estado en Estados Unidos con cobertura en Washington de las elecciones de Barack Obama



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