Equilibrar polos energéticos estatales

28 mayo, 2018

Por David Dorantes


Como es natural desde la apertura del mercado nacional, la agenda del sector de energía durante estos cuatro años se focalizó en las entidades con potencial en todos los segmentos de la industria; aunque todavía hay mucho por hacer tras la reforma, urge equilibrar otros polos energéticos estatales pues increíblemente tienen grandes diferencias –por ejemplo- entre Tamaulipas y Baja California, como Oaxaca contra Quintana Roo, o incluso Veracruz comparándolo con Nayarit.

Si bien, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Oaxaca son entidades que están trabajando en magnos proyectos energéticos gracias a su potencial, que les generará billardos de dólares en inversiones directas gracias a la reforma energética. Las realidades estatales como Baja California, Quintana Roo o Nayarit es que siguen fuera de esas grandes derramas económicas, pero también se han quedado al margen de la diversidad energética que pueden desarrollar aun sin tener las ventajas naturales de otras regiones.

Un estudio impulsado por la iniciativa privada de Baja California que me hicieron llegar -que habrá que recordar que por esa entidad entró la primera gasolina no producida por Petróleos Mexicanos (PEMEX)-, refiere sobre cómo pasar del aislamiento energético en el que está la entidad hacia tener una importante participación de la industria con una fuerte presencia en el mercado de las gasolinas. Un proyecto que está en vilo por la incertidumbre del resultado de las próximas elecciones en México y de la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLC).

Nada más habrá que mirar a Nayarit. Tras un año de la alternancia en el gobierno estatal, el panista Antonio Echevarría todavía no termina de poner orden en la administración reflejándose en la toma de decisiones en la iniciativa privada, impactando que hasta el momento no existen proyectos de diversificación energética, ni como planes de negocio, menos como una política pública y tampoco como un estudio generado desde la academia.

Hasta el final del sexenio de Enrique Peña Nieto, está garantizado el actual marco regulatorio que está propiciando inversiones nacionales e internacionales. Tan solo en el sector solar, México está creciendo entre 3 y 4 por ciento anual, de acuerdo a las cifras dadas por Héctor Olea de la Asociación Mexicana de Energía Solar Fotovoltaica (Asolmex). En ese sentido, Alejandro Murat cerró en su gira por Alemania lo necesario para que Oaxaca tenga su primer parque fotovoltaico; o como Rubén Moreira impulsó la construcción en Coahuila del más grande de toda latinoamérica.

He sido un defensor de la reforma energética pues como periodista especializado del sector conozco las entrañas, pero también los beneficios que ya está dejando al consumidor final; un marco que pudiera cambiar drásticamente en caso de ganar la Presidencia de la República, con mayoría en el Congreso y el Senado, la opción que pretende regresar –en el mejor de los casos- al paternalismo en el que México se sumergió aislándose de la evolución del mercado durante ocho décadas o imponer –en el peor de los casos- un modelo socialista que ya es endémico en todo el mundo. ¿Usted qué opina? www.daviddorantes.mx


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