Apuntes

Más de mil marcas personales y un año récord en storytelling

Por David Dorantes

 

Como parte de este recuento previo a mi cumpleaños 54, quiero detenerme en uno de los capítulos más importantes de mi vida como consultor: la co-creación de marcas personales desde el storytelling.

 

A lo largo de más de una década he tenido la oportunidad de acompañar la construcción de más de mil marcas personales. Cada una con su historia, sus desafíos, sus heridas, sus logros, sus silencios, sus talentos, sus dudas y su propio camino hacia la claridad.

 

Pero este año ocurrió algo especial: rebasé mi propio récord al co-crear más de 100 marcas personales para liderazgos de diferentes zonas de México, España y Venezuela.

Y eso, para mí, no es solo una cifra. Es una confirmación de propósito.

 

Porque trabajar una marca personal no es hacer una biografía bonita. No es elegir colores, posar para una fotografía o publicar más en redes sociales. Eso puede formar parte del proceso, pero no es el centro.

 

El verdadero trabajo empieza antes.

Empieza cuando una persona se atreve a preguntarse:
¿Quién soy realmente?
¿Qué historia me trajo hasta aquí?
¿Qué represento para los demás?
¿Qué problema ayudo a resolver?
¿Qué me hace confiable?
¿Qué quiero que mi voz provoque en el mundo?

 

Ahí entra el storytelling.

 

Mi trabajo como consultor consiste en escuchar, ordenar y revelar. Convertir trayectorias dispersas en narrativas claras. Transformar experiencia en autoridad. Traducir propósito en mensaje. Ayudar a que un liderazgo pueda comunicar con verdad, coherencia y estrategia.


En este año, cada una de esas más de 100 marcas personales me recordó algo fundamental: nadie parte de cero. Todos tenemos una historia. La diferencia está en saber leerla, nombrarla y convertirla en valor.


He trabajado con liderazgos empresariales, sociales, políticos, ejecutivos, consultores, talentos y perfiles públicos que necesitan algo más que visibilidad. Necesitan dirección. Necesitan diferenciación. Necesitan reputación. Necesitan una narrativa capaz de sostener su crecimiento.

Porque una marca personal de alto valor no se improvisa. Se construye con método, sensibilidad, experiencia y estrategia.


Rumbo a mis 54 años de edad, mi #Bitácora53 me confirma que este camino tiene sentido. Que mis años en medios, comunicación estratégica, consultoría, coaching humanista y análisis de audiencias se integran hoy en una metodología que ayuda a otros a verse con más claridad y a mostrarse con más fuerza.


Co-crear más de 100 marcas personales en un año no solo habla de volumen. Habla de confianza. De resultados. De profundidad. De una especialización que he venido afinando durante años.

Hoy lo digo con plena convicción:


Una marca personal no se inventa. Se descubre, se ordena, se potencia y se convierte en una historia capaz de abrir futuro.


Y ahí es donde quiero seguir aportando: ayudando a que más personas, liderazgos y organizaciones cuenten mejor quiénes son, qué representan y por qué su voz importa.


Todos los días se construye el éxito. También cuando ayudas a otros a encontrar la fuerza de su propia historia.


David Dorantes es conferencista, coach y consultor en comunicación.

Tiene Premio Nacional de Periodismo, Premio Trayectoria en Comunicación por el Senado de México, es Becario del Departamento de Estado en Estados Unidos con cobertura en Washington de las elecciones de Barack Obama

Post Tags :
Coaching, David Dorantes, Marca Personal, México, Monterrey

David Dorantes

Conferencista, coach y consultor en comunicación.

Tiene Premio Nacional de Periodismo, Premio Trayectoria en Comunicación por el Senado de México, es Becario del Departamento de Estado en Estados Unidos.

Te puede interesar también