Negocios

Nuevo Laredo: de cruce aduanal a motor económico diversificado ¿podrá?

Por David Dorantes
Conferencista, coach y consultor en comunicación


Se dice, con justa razón, que Nuevo Laredo es la aduana más importante de América Latina. Más del 40 % del comercio terrestre entre México y Estados Unidos cruza por esta ciudad tamaulipeca. Solo en 2024, se movieron 339 030 millones de dólares por la frontera de Laredo (Texas) —de los cuales 128 260 MDD fueron exportaciones mexicanas.


En términos económicos, eso convierte a Nuevo Laredo en una válvula clave del T-MEC, pero también en una oportunidad desaprovechada para transformar la vocación económica de la ciudad. Hoy, más del 60 % del empleo está vinculado directamente al comercio exterior y transporte aduanal. Pero la pregunta estratégica es: ¿y luego qué?


Una economía atada al paso de los tráileres

El liderazgo de Nuevo Laredo como aduana es incuestionable. Se ha fortalecido con infraestructura clave como el nuevo puente ferroviario Patrick J. Ottensmeyer, que duplicará la capacidad de transporte trilateral (México–EE.UU.–Canadá). Además, foros como el de Facilitación Aduanera 2025 reafirman su papel en la eficiencia logística regional.


Pero esta dependencia casi exclusiva del sector logístico también es una vulnerabilidad. La caída del 5 % en exportaciones de Tamaulipas en el primer trimestre de 2025 (una pérdida de 337 MDD) es una advertencia silenciosa: el futuro no está garantizado si no se diversifica el modelo económico.


Propuesta: de nodo logístico a polo de innovación y servicios


¿Qué puede hacer Nuevo Laredo para capitalizar esta derrama económica y al mismo tiempo trazar un rumbo de largo plazo? Propongo aquí tres líneas de acción:


1. Economía del conocimiento aplicada al comercio exterior


Crear un ecosistema de servicios profesionales avanzados ligados a la operación aduanera: despachos fiscales digitalizados, auditoría con IA, consultoría en cumplimiento normativo internacional, desarrollo de software de trazabilidad logística, etc.


Nuevo Laredo tiene capital humano con conocimiento aduanero, pero debe subir un peldaño: exportar inteligencia, no solo mercancías.


2. Turismo corporativo e infraestructura para movilidad ejecutiva


Miles de personas cruzan la frontera todos los días por razones comerciales. Pocos se quedan. ¿Por qué no convertir a Nuevo Laredo en un centro de negocios y convenciones logísticas, con hospedaje de nivel ejecutivo, restaurantes temáticos, recorridos aduanales interactivos y ferias de innovación binacional?


No necesitamos competir con Cancún. Solo capitalizar el tráfico corporativo existente, que ya está aquí… pero duerme en Texas.


3. Desarrollo académico dual y aceleradoras binacionales


Nuevo Laredo debe vincularse con universidades del sur de Texas para crear programas de formación profesional binacional y lanzaderas de talento. Aceleradoras de negocios para la nueva generación de tech logisticsAI compliance y data audit podrían instalarse en parques industriales con incentivos fiscales.


De esta forma, se transforma la frontera en una incubadora de innovación exportable, no solo en un punto de paso.


Conclusión: de frontera a frontera de oportunidades


Nuevo Laredo no necesita inventar un nuevo modelo económico. Ya tiene el músculo, el talento y la infraestructura. Lo que necesita es reorientar su vocación hacia sectores complementarios de alto valor agregado, que aprovechen el magnetismo del comercio exterior, pero lo proyecten hacia nuevas industrias.


Como siempre digo:

Todos los días se construye el éxito… y el error también.

Hasta aquí mis Apuntes de Negocios.
Nos leemos en el siguiente cruce de ideas.

David Dorantes

Conferencista, coach y consultor en comunicación.

Tiene Premio Nacional de Periodismo, Premio Trayectoria en Comunicación por el Senado de México, es Becario del Departamento de Estado en Estados Unidos.

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