2 marzo, 2026

Entre tarifas, migración y seguridad, el primer año de Donald Trump volvió a poner a prueba la economía binacional. La buena noticia: la frontera norte —con Nuevo Laredo y el HUB de Monterrey— puede convertir la fricción en una ventaja competitiva medible.
Por David Dorantes
El último año nos dejó una lección incómoda y útil: la frontera no sufre por “la política” en abstracto: sufre —o gana— por certidumbre. Vimos a Estados Unidos desinflarse sin colapsar (CPI de 2.8% a 2.4%), pero con crecimiento enfriándose al cierre de 2025 (PIB real 1.4% anualizado en 4T 2025). Y al mismo tiempo, la frontera mexicana vivió el golpe silencioso: empleo IMMEX en el país en -2.4% anual a diciembre 2025, mientras la remuneración real subía +6.4%. Esa mezcla —menos empleo, más costo— es el retrato exacto del año uno. El año dos se gana con estrategia: cadena de suministro inteligente, cumplimiento extremo y velocidad operativa.
Trump volvió a usar la frontera como tablero de poder: apretó inmigración, endureció narrativa de “ley y orden” y defendió tarifas arancelarias como herramienta central. Lo relevante para negocios no es el discurso, sino el efecto: Estados Unidos llega a 2026 con inflación más baja (enero 2026: 2.4% anual) y desempleo en 4.3% en enero. A la par, el crecimiento se moderó fuerte al cierre de 2025 (PIB real 1.4% anualizado en 4T 2025).
En comercio, la relación no se rompió: en 2025, Estados Unidos reportó exportaciones de bienes a México por 338.0 mil millones USD e importaciones desde México por 534.9 mil millones USD. O sea: el motor sigue encendido. La pregunta para nosotros es si Nuevo Laredo y Monterrey se colocan como “la autopista confiable” cuando el entorno se vuelve más volátil.

Aquí van los números que cuentan la historia (y la dejan sin pretextos):
| Indicador | Feb 2025 | Último disponible (al 27 de febrero de 2026) | ¿Qué significa para la frontera? |
|---|---|---|---|
| Inflación (CPI, 12 meses) | 2.8% | 2.4% (enero de 2026) | No hubo “explosión inflacionaria”; el riesgo fue la incertidumbre, no el precio general. |
| PIB real | — | 1.4% anualizado (4T 2025) | Menos tracción: las empresas compran, pero cuidan cash e inventarios. |
| Desempleo | — | 4.3% (enero 2026) | Mercado laboral menos dinámico: presiona decisiones de consumo y contratación. |
| Indicador | Último dato disponible | Lectura dura |
|---|---|---|
| Empleo total en establecimientos IMMEX | 3,153,694; -2.4% anual (diciembre de 2025) | Menos empleo: se nota la cautela de inversión/producción en cadenas exportadoras. |
| Remuneración media real IMMEX | +6.4% anual (diciembre de 2025) | Más costo laboral real: competir exige productividad, tecnología y mejor planeación. |
| Comercio Estados Unidos–México (2025) | 872.8B total: 338.0B exportaciones; 534.9B importaciones | Comercio gigante: el premio se lo queda quien garantiza cumplimiento y velocidad. |
Y hay dos datos políticos que se volvieron datos operativos:
Migración: en febrero 2025, CBP reportó 8,347 aprehensiones USBP en la frontera suroeste; y FY2025 cerró con 237,538 encuentros, el nivel más bajo desde 1970 (según Pew).
Seguridad / fentanilo: el fenómeno se concentra en puertos de entrada; la American Immigration Council lo documenta: la mayor parte entra por puertos de entrada, no “caminando con migrantes”. En la región de Laredo, se reportaron 196 libras de fentanilo y 315 mil millones USD en comercio procesado en FY2025: seguridad y comercio conviven en el mismo carril.
Lo que realmente vivimos en México —y especialmente en el noreste— fue esto: la frontera se convirtió en un examen continuo de cumplimiento.
En tarifas, el golpe no fue el precio general (la inflación bajó), fue la volatilidad. La Suprema Corte dictó que IEEPA no autoriza imponer tarifas; eso abre reacomodos y “reglas cambiantes” para importadores y cadenas. Para Nuevo Laredo, cada giro legal significa una cosa: clientes pidiendo más documentación, más previsibilidad y menos sorpresas.
En inmigración, la caída de cruces irregulares puede despresurizar ciertas dinámicas, pero también puede venir “empaquetada” con tensión comercial y con narrativa dura que se traduce en más revisiones y más burocracia. Y burocracia, en frontera, es dinero.
En fentanilo, la realidad es incómoda: el control sube donde está el comercio. Si la presión antidrogas aumenta en puertos, el costo logístico sube. El reto es profesionalizar la cadena para que no paguemos todos por los errores de unos pocos. Vivo para ser feliz, sí; pero en frontera, primero hay que ser impecables.
Para el segundo año de Trump, los fronterizos —empezando por Nuevo Laredo y el HUB industrial de Monterrey— deben capitalizar tres cosas, sin romanticismo:
Conviértanse en la “ruta confiable”: el cliente gringo paga por certeza. En un entorno de aranceles debatidos y reglas que cambian, gana quien ofrece trazabilidad, documentación perfecta y auditoría interna constante (compliance no como “departamento”, sino como cultura).
Velocidad como KPI, no como deseo: midan tiempos de cruce, rechazos por documentación, revisiones secundarias y costo por hora detenida. El año dos se gana con tableros semanales, no con discursos anuales.
Blindaje de seguridad sin frenar negocio: si el fentanilo se incauta mayormente en puertos de entrada, entonces la respuesta no es “más gritos”, es más tecnología, mejores controles y alianzas público-privadas para elevar estándares sin matar el flujo.
Y una jugada maestra para Monterrey: usar su músculo industrial para ofrecer “producción + cumplimiento + entrega” como paquete regional, con Nuevo Laredo como salida natural. En tiempos inciertos, el mercado premia al que no falla.
El primer año de Trump no “nos destruyó”, ni “nos salvó”: nos obligó a madurar. Los datos muestran un comercio gigantesco, una economía estadounidense que se enfría sin colapsar y una frontera que paga el costo de la inspección y la incertidumbre. La oportunidad está en profesionalizar la cadena de suministro, medir la velocidad como KPI y hacer del cumplimiento una ventaja competitiva. Si Nuevo Laredo y Monterrey se coordinan, el segundo año puede ser el año donde la frontera norte pase de resistir… a liderar. ¿Lo vamos a capitalizar?
Reitero, si eres empresario en Tamaulipas o Nuevo León, este es el momento de prepararte para la década: especializarte, asociarte y diseñar oferta para el corredor binacional. Cierro recordándoles que todos los días se construye el éxito, y el error también. Soy David Dorantes, conferencista, coach, y consultor en comunicación, nos leemos en los siguientes Apuntes.
Conferencista, coach y consultor en comunicación.
Tiene Premio Nacional de Periodismo, Premio Trayectoria en Comunicación por el Senado de México, es Becario del Departamento de Estado en Estados Unidos.